Por
Esteban Rahal C.
A tan sólo un mes de las primarias demócratas en Estados Unidos, el repunte del candidato presidencial Barack Obama es evidente.
Sin embargo y según las encuestas que tantean el terreno electoral para el próximo año, el candidato afroamericano aún permanece por debajo de la senadora de Nueva York y ex primera dama, Hillary Clinton.
Obama, que durante su campaña ha logrado avanzar poco a poco en su camino hacia la Casa Blanca, ya parece superar a su mayor contrincante en estados como Iowa y New Hampshire, dos de los más relevantes a la hora de determinar el nuevo candidato demócrata en la convención del partido.
El próximo 3 de enero los habitantes de Iowa serán los primeros en acudir al llamado "caucus" o primarias restringidas, que si bien marcan un mal augurio para el resto de campaña de los que pierdan, no garantizan una victoria total en las elecciones internas de los demócratas.
En este mismo estado, desde que la cadena televisiva ABC y el periódico The Washington Post predijeron la victoria del senador del Illinois, varios medios de comunicación han publicado otras 10 encuestas, de las que cuatro lo dan como ganador, cinco a Clinton y una vaticinó un empate.
Sigue New Hampshire
La candidata Clinton duró casi todo el año con una ventaja frente a Obama de no menos a 20 puntos en dicho estado.
Ahora la tendencia parece revertírsele a la ex primera dama, después de la publicación de encuestas como la de Rasmussen Report, que le dan una ventaja de tres puntos al afroamericano sobre la senadora.
No obstante, la cadena CNN mantiene a la candidata por encima, aunque con una diferencia pírrica.
"El relativo declive de la senadora parece estar motivado por la pérdida de respaldo entre las mujeres", informó Luis Tejero, del diario español El Mundo.
"El apoyo a Clinton entre las demócratas ha caído del 43 por ciento al 33 por ciento en New Hampshire", explicó Keating Holland, director de encuestas de la CNN, al diario español.
La empresa Zogby International, en conjunto con la agencia mundial de información Reuters, publicó el pasado 21 de noviembre una encuesta que muestra que la senadora sigue en el podio la carrera Demócrata, pero hace énfasis en que en los últimos meses la curva de su apoyo desciende vertiginosamente, en la medida que la campaña de Obama recoge dicha intención de voto.
La encuesta muestra que la senadora Clinton en octubre tenía un 46 por ciento de los votos demócratas, mientras que Obama poseía 25 por ciento. Ahora la candidata bajó al 38 por ciento y Obama subió al 27, dándole también capacidad de juego al también candidato de Carolina del Norte, John Edwards, con el 13 por ciento de la intención entre los Demócratas.
Los hechos
Los votantes hispanos prefieren a Hillary Clinton
Una mayoría de hispanos registrados para votar y que residen en los cinco estados de Estados Unidos con más población latina, prefiere a Hillary Clinton como la próxima presidenta del país, según datos de un sondeo divulgado esta semana.
Un 42 por ciento de los hispanos encuestados afirmó preferir a la actual senadora por Nueva York y ex primera dama de E.U. para ocupar la Casa Blanca, indicó el sondeo elaborado por la compañía de medios de comunicación hispanos Impremedia y la empresa Avanze. El sondeo se efectuó en los estados de California, Illinois, Nueva York,
Florida y Texas, y reveló también que el 35 por ciento de los encuestados no tiene decidido aún su voto.
Se creó la “fórmula O”: Oprah-Obama
La diva de los programas televisivos de tertulia, Oprah Winfrey, dijo que las preocupaciones sobre el rumbo del país y su confianza en Barack Obama la llevaron a apoyar públicamente a un político por primera vez en su vida.
Ese apoyo podría resultar sumamente valioso en una apretada contienda en pos de la candidatura presidencial demócrata.
La participación de Winfrey en los actos proselitistas del fin de semana le infundió el poder de una superestrella a la campaña de Obama.
La estrella no oculta sus convicciones políticas y pide que tras el gobierno de Bush ocurra un cambio hacia un rumbo distinto, que el de llevar a otro Clinton a la Casa Blanca.