 Foto
Jaime Pérez
El médico Jorge Osorio, el técnico Víctor
Luna y el asistente Pedro Sarmiento. Un grupo que cree en la gente. | El
afecto como elemento base | *Carlos
Palacio "Con los jugadores realizamos un proceso que apunta hacia
la motivación, concentración y confianza, que eran algunas de
las debilidades que se encontraron en un diagnóstico realizado con el
equipo cuando estaba en un mal momento. Este es un grupo maravilloso que ha cumplido
un largo trámite en el que el afecto ha sido un elemento fundamental en
la dinámica del mismo. Queremos que todos los muchachos entiendan que
hasta la entrega acertada de un balón es parte de un acto de amor. Aquel
que se comporta por fuera de la cancha como un caballero, también lo es
dentro de ella". *Médico siquiatra del DIM
*Jorge
Osorio Ciro "Si lo dejan seguir creciendo, éste puede ser el
equipo de la década; el que consiga muchas cosas, por efectos de su labor
solidaria dentro y fuera del campo de juego. Igualmente por el proceso de formación
que ha cumplido durante varios años". *Médico del DIM | El
Medellín no cree en cábalas
Los rojos entienden, más bien, de valores como el
trabajo y el cariño.
Pablo Arbeláez Restrepo pabloa@elcolombiano.com.co Medellín Otras
fueron épocas en que los equipos de fútbol dependían de cábalas,
agüeros, talismanes y toda clase de fetiches con tal de conseguir la tan
anhelada victoria que condujera al título.
Hoy, el Deportivo Independiente
Medellín, como equipo de fútbol, apoya sus resultados únicamente
en el valor del trabajo, en la convicción del grupo y en la labor de una
esfera multidisciplinaria que no cree en la famosa maldición que le atribuyen
como la de Gudovina, la esposa del ex arquero paraguayo Artemio Villanueva.
Claro
que en el plano de lo que va más allá de lo tangible, algunos de
los jugadores se hacen baños de suerte, otros se meten estampas de santos
dentro de las espinilleras o se realizan "limpiezas".
"Ante
todo, la institución tiene su base en el cristianismo. Hay algunos de los
integrantes de la directiva que atribuyen estos resultados a una bendición
de Dios o de la Virgen, pero igual se resalta la labor que se viene desarrollando
en diferentes frentes de la institución, a todos los niveles, que incluso
van más allá de lo estrictamente deportivo", resalta Andrés
F. Henao, director de relaciones corporativas del cuadro escarlata, que el pasado
miércoles hizo mucho énfasis durante el saque de honor del partido
ante Pasto, en la concepción filosófica y espiritual que acompaña
al elenco rojo de Antioquia.
Con base en la fe y las ganas de todos es
que se mueve ese esférico gigantesco del equipo antioqueño, que
en tres meses se metió en la pelea del título del segundo torneo
de 2002.
En cada uno de los jugadores, directivos y miembros del cuerpo
técnico existe la certeza del triunfo, con base en los procesos que se
han adelantado y que muestran resultados tangibles, sin embargo, hay detalles
que sirven para mover este entramado en rojo y azul.
"Ante todo es
creer en la gente; esto era lo que le faltaba al equipo como tal. Los miedos son
en su mayoría mentales y en el DIM no tenemos miedos. Nuestro fútbol
no cae en eso", apunta el técnico Víctor Luna, quien observa
que en los libros diferentes al fútbol está la respuesta a muchas
estrategias que se deben emplear, tanto dentro como fuera del campo de juego.
"La
visualización, como aporte del siquiatra Carlos Palacio, nos ha permitido
avanzar hacia cosas antes desconocidas por nosotros. Como decía el técnico
chileno Pedro Morales, no todo se debe hacer alrededor de la mecanización
del juego y sus movimientos".
El técnico Luna, al lado del
médico Jorge Osorio Ciro, con la colaboración de otros miembros
del equipo multidisciplinario, montó un nuevo esquema que se encargó
de romper con las viejas tradiciones y atabismos que siempre hablaron de brujas
y maleficios alrededor de las desesperanzas escarlatas. |