[Marzo 13 de 2001]
Manos hispanas elaboran las codiciadas estatuillas del Oscar
Nunca han estado en Hollywood ni han hecho una película,
pero cada año 10 hispanos de Chicago son los primeros en
tener en sus manos la codiciada estatuilla del Oscar.
Las 55 estatuillas que serán entregadas el próximo
25 de marzo en la 73 edición de los premios Oscar son elaboradas
por manos hispanas en la empresa S.R. Owens.
"Yo veo nacer cada estatuilla. En mis manos está que
el trofeo salga perfecto antes de pasar a ser pulido y bañado
en oro", dijo a EFE Anacleto Medina, que trabaja como supervisor
en dicha empresa.
Son necesarias 10 personas para hacer las estatuillas y unas 20
horas de trabajo por cada una, "porque cada una tiene que quedar
perfecta o hay que fundirla y volverla a hacer", aseguró
Medina. Según el presidente de S.R. Owens, Scott Seagle,
"todos los que tienen que ver en la preparación del
Oscar son hispanos".
Los pedidos comienzan a llegar cada año durante la primera
semana de febrero y con ellas se inicia el proceso de manufactura,
que consiste en hacer primero la estatuilla en plomo, pulirla y
darle varios baños en níquel, plata y cobre, antes
de sumergirla durante dos horas en oro líquido de 24 quilates.
"A mi me toca pulirlos y verificar que tras los distintos
baños de metal líquido no les quede ni una mancha.
Tienen que quedar perfectos. El Oscar no sale de mi departamento
hasta que esté bien hechito", acotó un orgulloso
Eladio González, quien lleva más de ocho años
haciendo el famoso premio hollywoodiense.
El premio Oscar nació en 1928 y fue diseñado por
el director artístico de la empresa Metro Goldwyn Mayer (MGM),
Cedric Gibbons. La estatuilla representa a un caballero sosteniendo
una larga espada que reposa en un riel de película con cinco
agujeros, símbolo de las cinco ramas originales de la Academia
de Artes y Ciencias Cinematográficas: actores, escritores,
directores, productores y técnicos.
La base original era de mármol negro pero desde 1945 se
realiza en bronce. Sin embargo, no estaba previsto que el premio
llevara el nombre de Oscar cuando fue creado.
Según la historia popular, fue la bibliotecaria y eventualmente
directora ejecutiva de la Academia quien comentó una vez
que la imagen de esa estatua le recordaba a su tío Oscar.
La Academia acabó por adoptar ese nombre para el premio en
1939.
"Lo más importante es cerciorarse de que la estatuilla
queda perfecta, y es responsabilidad mía que cuando salga
la última vez del baño de oro no tenga ni un granito",
sostuvo Alvaro Landa, encargado del proceso de revestir la estatuilla
en el dorado metal.
Esta es la penúltima etapa antes de que el Oscar pase a
ser montado en su base, pulido nuevamente, limpiado y colocado en
una caja de poliestireno un poco más grande que una caja
de zapatos. Una vez guardadas en sus cajas, los trabajadores colocan
las estatuillas de ocho en ocho en siete cajas más grandes
que a su vez son enviadas de forma anónima a las oficinas
de la Academia en Hollywood.
El 10 de marzo del año pasado, las 55 estatuillas desaparecieron
cuando eran transportadas desde Chicago a Los Angeles, pero fueron
recuperadas 9 días después en un basurero del barrio
coreano de esta última ciudad.
Para que no se repita ese incidente, se mantiene en el más
profundo secreto el día, el modo de transporte y la ruta
que seguirán las estatuillas hasta su destino final en Hollywood.
"Sólo sabemos que tienen que salir en algún
momento antes de la entrega del premio. De eso me encargo yo",
dijo Landa en tono seguro. Sin embargo, aunque cada año hacen
su trabajo sin pedir ningún reconocimiento adicional, a estos
trabajadores les gustaría que algún día alguno
de los galardonados se acuerde de saludarlos a la hora de recibir
el premio.
"La mayoría de la gente no sabe ni quién los
hace", lamentó Landa. Este año hay varios hispanos
nominados para obtener el Oscar, entre ellos los puertorriqueños
Benicio Del Toro y Joaquín Phoenix, el español Javier
Bardem y el equipo de la película mexicana "Amores Negros".
EFE/ Yanira Hernández
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