[Marzo 6 de 2001]
Hollywood abre la puerta al español
pero sin prometer no cerrarla
La 73 edición de la entrega
de los Oscar tiene visos de convertirse en una fiesta hispana, con
Javier Bardem, Benicio del Toro y el equipo de "Amores perros"
como principales protagonistas de un viento en español que
no está claro cuánto tiempo mantendrá abiertas
las puertas de esta industria.
Bardem ha marcado un hito en la historia de estos galardones consiguiendo
la primera candidatura al Oscar para un actor español, mientras
que los sueños con la estatuilla de "Amores perros"
han sido vistos como una muestra del resurgimiento del cine en México.
Dos actores nacidos en Puerto Rico, Benicio del Toro y Joaquin
Phoenix, compiten en la categoría de mejor actor secundario
por "Traffic" y "Gladiator", respectivamente.
Más en concreto, en el caso de Del Toro, de ganar la estatuilla
por un papel interpretado principalmente en castellano, esta sería
la segunda vez en la historia de los Oscar que un actor estadounidense
es premiado por actuar en un idioma que no es el inglés,
un honor que consiguió Robert De Niro con "The godfather
II" en italiano.
Incluso el comité de selección del mejor cortometraje
escuchará el castellano en la producción alemana titulada
"Quiero ser (I want to be)", rodada en México,
mientras que un español, Carlos Granjel, figura en los títulos
de crédito de otro cortometraje, en este caso de animación,
como diseñador de personajes de "The periwig-maker".
La prensa de Hollywood ha descrito esta edición de los Oscar
como el año más internacional de su historia, con
filmes como el taiwanés "Crouching tiger, hidden dragon",
rodado en mandarín y con una trama oriental, aspirando a
diez estatuillas, el mayor número acumulado por un filme
extranjero, incluida la de mejor película.
"Así es como serán las películas del
nuevo milenio", asegura el periódico Los Angeles Times,
queriendo entender esta amplia presencia extranjera como el fruto
de una globalización en el lenguaje cinematográfico.
En la categoría de mejor director sólo uno de los
candidatos, Steven Soderbergh, es estadounidense, mientras que junto
a Bardem otros extranjeros como la francesa Juliette Binoche, los
británicos Julie Walters, Albert Finney o Judi Dench, o los
australianos Russell Crowe o Geoffrey Rush se disputan en diferentes
categorías un honor típicamente de Hollywood.
"Todo esto es una anomalía", afirma en la prensa
David Dinerstein, copresidente de Paramount Classics, quien cree
que esta tendencia no continuará.
Su pesimismo está subrayado por otros expertos en el mercado
de Hollywood como Tom Bernard, copresidente de los estudios Sony
Pictures Classics. El taiwanés Ang Lee "es un realizador
que ha aprendido su técnica en Estados Unidos. Su estilo
es más estadounidense que extranjero", señala
Bernard en referencia al éxito de "Crouching tiger,
hidden dragon".
Para recalcar este pesimismo sólo necesita recordar la situación
vivida en otras ediciones, cuando el éxito de otras películas
extranjeras como "Life is beautiful", "Il postino"
o "Cinema Paradiso" hizo pensar que Hollywood abría
finalmente sus puertas a otras culturas, sólo para verlas
cerradas una vez más.
"Hollywood no ofrece tantos papeles buenos para un actor hispano",
reconoció Bardem a su último paso por Los Angeles,
adonde regresará para asistir al almuerzo de los candidatos
el próximo lunes.
Sin embargo el intérprete reconoció que no hay que
dejarse llevar por el pesimismo y que, a pesar de los problemas,
"es curioso que para un español es más fácil
trabajar en Estados Unidos que en Europa".
Alejándro González Iñárritu, director
de "Amores perros", comparte este espíritu, convencido
de que, si bien el camino en Hollywood es duro, su repercusión
internacional es tal que merece la pena.
"Está claro que cuando pruebas algo como consumidor,
ya sea un nuevo restaurante o un nuevo tipo de filmes, si has disfrutado
la experiencia estás dispuesto a probarlo de nuevo",
concede Dinerstein.
El mejor ejemplo de esto es el sabor de boca dejado por las últimas
muestras de bilingismo en inglés y castellano en "Traffic"
o "Before night falls", del que espera aprovecharse el
futuro estreno de "La Virgen de los sicarios", rodada
en español por Barbet Schroeder.
EFE / Rocío Ayuso
|