| Howard y Crowe se muestran vencedores
virtuales y alaban equipo
Ron Howard y Russel Crowe, director y protagonista de "A Beautiful
Mind", se presentaron en la Berlinale, horas después
de conocerse las ocho designaciones del film a los Oscar, con moral
de vencedores virtuales y defendiendo su éxito como una labor
de equipo.
"Somos candidatos a casi todas las categorías a las
que optábamos y eso es grandioso para todo el equipo",
dijo el director antes de admitir que probablemente sin Crowe no
habría sido tan abultado el número de designaciones.
Howard y Crowe, que se presentaron acompañados de Jennifer
Connely, la protagonista femenina, y de Akiwa Goldsman, autor del
guión -ambos también designados a los Oscar-, casi
olvidaron que el motivo oficial de su estancia en Berlín
era la presencia en este festival para hablar sólo de los
Oscar.
Muy en el papel de estrella absoluta, pese a todos los elogios
del trabajo en equipo, Crowe brindó algunas anécdotas
a la prensa: "renuncié a las matemáticas a los
14 años", dijo bromeando sobre su papel como John Nash,
Premio Nobel de Matemáticas en 1994.
Asimismo, esquivó con coqueteos la pregunta de qué
había sido más difícil para él, interpretar
a un hombre físicamente fuerte en "Gladiador" -que
le dio el Oscar el año pasado- o a su superdotado de ahora.
"Creo que, científicamente hablando, es mejor que no
responda a eso", dijo. El autor del guión trató
también trató de esquivar las preguntas acerca de
la fidelidad de su historia en relación al personaje real,
ese genio de las matemáticas al que la esquizofrenia casi
le parte la vida.
Contrariamente a lo que ocurre en el film, la esposa de Nash se
divorció de éste a raíz de su enfermedad mental.
"Pese a todo, ella siempre estuvo a su lado para apoyarlo",
dijo Goldsman para justificar esa "mentira piadosa" cinematográfica.
Connely le apoyó al corroborar la gran fortaleza de la esposa
de Nash que, "se sacrificó en todo momento por él",
"sin ser por ello una víctima, sino una heroína".
La actriz aclaró también que el divorcio fue sólo
una cosa temporal -mientras duró el momento álgido
de la enfermedad mental- y que finalmente se casaron de nuevo. Pese
a estas y otras manipulaciones, el equipo de "A Beautiful Mind"
se deshizo en elogios mutuos al trabajo realizado en común
en favor de una película con una causa noble dentro, en la
que se ha huido, según Howard, "de sensacionalismos".
Asimismo hubo coincidencia plena en otro aspecto: todos los desplazados
a Berlín se enteraron de las designaciones desde sus habitaciones
de hotel, vía CNN, y tras luchar con los botones de sus mandos
a distancia.
Los
Angeles, EU / EFE
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