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Señorita Medellín, lo
social, su ‘carruaje’ de batalla
A Catalina Valencia Deossa jamás le han medido el
coeficiente intelectual, pero debe estar por encima del
común. La prueba es que a los 18 años esta
en sexto semestre de ingeniería administrativa. Y
sus respuestas son rápidas y concisas.
No es difícil imaginársela llegando a la
universidad a los 15 años, con su cara de niña
y su andar pedante, propio de la juventud. Y aunque lo hace,
sí es difícil verla de tú a tú
midiendo conocimientos con sus compañeros y sacando
notas con excelente promedio.
Causa sorpresa cómo una muchacha tan bonita e interesada
en los números y en las finanzas, además se
dejó tentar por los oropeles de un reinado. “Todo
nació porque empecé a trabajar con la Alcaldía
de Medellín como promotora social (ahora es directora
social) y descubrí que a través del reinado
podría hacer muchas cosas y llegar a más gente”.
En efecto, una de sus misiones en esta dependencia municipal
es analizar las circunstancias de diferentes madres y padres
cabeza de familia, y contribuir a la selección de
quienes merecen tener vivienda propia. “También
seleccionamos a aquellos con capacidad de liderazgo, para
que ayuden a su comunidad”.
Desempleo, desplazados, máxima pobreza y violencia
intrafamiliar no le son temas ajenos. “Hasta no hace
mucho, mis grandes dolores de cabeza eran estar metida en
un trancón o sacar una nota regular. Con el reinado
he adquirido más conciencia”.
De su madre, María Auxilio, heredó el espíritu
de ayuda, pues ella es profesora de niños especiales.
Y de Luis Alfonso, su padre, el sentido de las humanidades,
pues fue docente y hoy jubilado.
Proyección
Catalina quiere proyectar una imagen juvenil que trabaja
en el liderazgo de procesos que buscan la reconstrucción
del tejido social. “Con la Alcaldía trabajamos
en varios frentes. Uno de ellos es el barrio de las flores,
por lo cual fui seleccionada Ejecutiva Junior. También
en la campaña La mano amiga, que busca evitar la
explotación infantil. Para ello se creó un
bono que les ayuda con alimentación, evitando así
que la gente les dé dinero a los niños. El
otro es Pinceles por la paz, para integrar a pequeños
incapacitados, reinsertados o exdrogadictos a actividades
artísticas”.
Preparación
Mi rutina empieza a las 6 de la mañana en el gimnasio.
A las 8 tengo clase de manejo de cámara con Liliana
Estrada o con Mabel, presentadora en Telemedellín,
donde el énfasis es la voz y control de tono. Las
clases de pasarela las tomo con Efraín Buitrago,
del equipo de Arango.
El inglés lo suspendí por las actividades
de ahora. Con Martha Saldarriaga, directora de la Bolsa
Turística, me instruyo sobre fundamentos del sector
productivo del turismo y lo que implican para la ciudad.
? Tomé un taller de expresión y comunicación
efectiva con Jaime Tattis, el cual tiene como objetivo prepararse
sicológicamente para irradiar cuando se esté
comunicando.
En materia de belleza su objetivo es verse muy natural
y aunque no está en contra de las cirugías
plásticas, no se hará ninguna. Tampoco se
cortará el cabello ni se lo pintará.
Pensamientos
“Trabajando con gente que tiene verdaderos problemas
me he dando cuenta que la vida no es tan sencilla. No obstante,
considero que hay que tener sueños muy grandes, pero
expectativas cortas, para no desilusionarse. Que los sueños
sean objetivos alcanzables”.
“Me metí tanto en las actividades sociales
que en cinco años me veo creando mi propia empresa
y generando empleo. Continuaré trabajando en el barrio
Las Flores y en cuanta campaña social pueda contribuir”.
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