| El
mundo se solidariza con las víctimas y condena el terrorismo
La
comunidad internacional, el mundo de las finanzas y representantes
religiosos se sumaron hoy al homenaje a las víctimas de los
atentados del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos y condenaron
el terrorismo.
Millones de personas en el mundo siguieron por televisión
los solemnes y emotivos actos en Nueva York y Washington en memoria
de las víctimas de la tragedia, en la que murieron cerca
de 3.000 personas, que dejó en cenizas las Torres Gemelas
del World Trade Centre, e hizo que el Pentágono se tambaleara.
Los mensajes, los actos y gestos de solidaridad con el pueblo estadounidense
llegaron desde los más fuertes aliados de EEUU -en la OTAN
y la Unión Europea-, de Rusia, China e incluso de algunos
países árabes, recelosos con las intenciones de Washington
de llevar a cabo un ataque contra Irak para evitar precisamente
-según argumenta- otro nido de terrorismo como fue Afganistán.
En algunos países, como Irlanda y el Reino Unido, en parlamentos
nacionales, instituciones internacionales y en muchos mercados bursátiles
se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
El
11 de septiembre "puso a prueba nuestra fe", pero también
"nos arrojó en nuestras creencias particulares cuando
luchábamos por dar sentido a lo que había ocurrido",
afirmó hoy el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien
destacó que los atentados fueron la mayor afrenta al espíritu
y objetivos de las Naciones Unidas.
Los acordes de la marcha fúnebre sonaron en la explanada
del Parlamento Europeo, interpretados por una banda militar estadounidense,
frente a centenares de personas que se congregaron bajo la lluvia
en el acto oficial organizado por las instituciones europeas en
Bruselas.
También en un acto en la sede de la OTAN, el secretario
general de la misma, George Robertson, declaró que "debemos
estar preparados para afrontar la amenaza de las armas de destrucción
masiva, que dan a los terroristas y regímenes deshonestos
la capacidad para sembrar incluso mayor horror entre nuestras gentes".
En Londres, el primer ministro británico, Tony Blair, los
miembros de su Gobierno, así como el príncipe Carlos
de Gales, asistieron a una ceremonia religiosa en la catedral de
San Pablo en memoria de las víctimas de los atentados suicidas.
Unas dos mil personas, entre ellos familiares y amigos de los 67
británicos que perdieron la vida en los ataques, abarrotaron
el templo londinense, en tanto que cientos de ciudadanos se congregaron
a la entrada para rendir su particular homenaje a los fallecidos.
El presidente francés, Jacques Chirac, reafirmó la
"solidaridad" de su país con Estados Unidos y su
voluntad de combatir el "terrorismo internacional", "la
barbarie y las fuerzas del odio" que motivaron a los responsables
de una tragedia de tal magnitud.
Su
colega ruso, Vladimir Putin, quien hace un año fue el primer
líder mundial en llamar al presidente norteamericano, George
W. Bush, para expresarle sus condolencias, también hoy se
adelantó para reafirmar "el apoyo del pueblo ruso al
pueblo de América".
"En Rusia decimos que el tiempo lo cura todo, pero hay cosas
que no podemos ni debemos olvidar... Hoy junto con vosotros recordamos
a quienes perecieron hace un año en Nueva York y Washington",
dijo Putin a Bush al telefonearle temprano en la madrugada en Moscú.
"La comunidad internacional debe condenar siempre el terrorismo
en todas sus formas, sea quien sea la víctima. El 11 de septiembre
fue un acontecimiento trágico para todo el mundo", declaró
Kong Quan, portavoz del ministerio chino de Asuntos Exteriores.
El papa Juan Pablo II lanzó hoy un llamamiento a la comunidad
internacional para que destierre con la justicia "las explosiones
incontrolables del deseo de venganza".
La República de Irlanda se paralizó durante un minuto
de silencio guardado en memoria de las víctimas de los atentados,
mientras que en Berlin doblaba la Campana de la Libertad, una réplica
exacta a la que Estados Unidos regaló a la ciudad alemana
en 1950.
En la región de los Balcanes, el coro Obilic-Krsmanovic
interpretó el "Requiem" de Wolgang Amadeus Mozart
en el Teatro Nacional de Belgrado y en la provincia de Kosovo varios
miles de personas se congregaron en las plazas de las grandes ciudades
para rendir homenaje a las víctimas del 11S.
En este día de dolor para muchos norteamericanos y mientras
el mundo intenta aún entender qué fue lo que falló,
Osama bin Laden, jefe de la organización terrorista al Qaeda,
que perpetró de los atentados, volvió a atraer la
atención con la difusión de un vídeo en el
que por primera vez reconoce que fue el que organizó el 11-S.
Autoridades religiosas y pensadores del mundo islámico atribuyen
la difusión de la cinta al presunto intento del millonario
saudí de provocar otra reacción armada de EEUU tras
la de Afganistán, lo que a él le granjearía
nuevas corrientes de simpatía en la región.
Asimismo, la prensa del mundo árabe apeló al presidente
estadounidense para que actúe con "sensatez, justicia
y lógica" en Oriente Medio, por considerar que el apoyo
de EEUU a Israel fue lo que condujo al surgimiento de extremistas
como los autores de los atentados.
Los medios iraquíes, por su parte, también recordaron
hoy los atentados pero coincidieron en que "Estados Unidos
no ha aprendido la lección de un castigo enviado por Dios".
El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, envió
un telegrama de condolencias a los familiares de las víctimas
de los atentados, aunque también recordó a los muertos
iraquíes por el embargo.
El primer ministro israelí, Ariel Sharón, volvió
por su parte a comparar al líder de la Autoridad Nacional
Palestina, Yaser Arafat, con bin Laden.
Y en Ginebra, la Comisión Internacional de Juristas (CIJ)
denunció que la lucha contra el terrorismo ha acarreado el
retroceso de algunas libertades fundamentales.
EL COLOMBIANO | EFE
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