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Noventa
minutos después de lo habitual, las tres principales bolsas
de valores estadounidenses iniciarán actividades. Todo con
el fin de permitir a sus miembros asistir a las ceremonias que se
llevarán a cabo hoy, en las que honrarán a los muertos,
sino a las empresas que salieron a flote.
Colombia: mezcla explosiva de terrorismo y
narcotráfico
El país
está en difícil encrucijada tras los atentados a E.U.
el año pasado.
Para
Juan Tokatlián, Colombia no puede seguir modelo argentino.
El profesor
Bruce Bagley descarta que haya una vietnamización
Tokatlián
y Bagley reflexionan sobre el contexto actual colombiano.
Por
Sergio Fajardo
y
Carlos Mario
Gómez J.
Medellín
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Foto Manuel Saldarriaga
Para los profesores y analistas de temas internacionales Juan
Gabriel Tokatlián (izquierda) y Bruce Bagley, la región
latinoamericana no aparece hoy como prioritaria en una agenda
reparativa de Estados Unidos, sino en la de la seguridad y la
militar. |
A Colombia no le conviene que su agenda sea definida en Washington.
Con esta afirmación, los profesores y expertos de temas internacionales
Juan Gabriel Tokatlián y Bruce Bagley señalan los riesgos
de estar en la prioridades de lo que Estados Unidos llama como la
guerra contra el terrorismo global.
Para Bruce Bagley, profesor de la Universidad de Miami, Colombia aparece
como una prioridad en la agenda de seguridad. Los intereses
de Estados Unidos ya no giran alrededor del narcotráfico sino
de la importancia geoestratégica, petróleo, recursos
naturales como el carbón, en ese sentido prioriza Estados Unidos
la necesidad de un Estado autoritario y capaz de movilizar la guerra
en contra de las Farc, expone.
A su juicio, el lente del terrorismo global, no necesariamente se
compagina con las mismas necesidades del país. Claro
que hay que enfrentar la guerrilla y el aporte norteamericano es importante,
pero los Estados Unidos quieren seguir en una política neoliberal
y privatizadora, añade.
En concepto de Juan Gabriel Tokatlián, lo que se percibe es
que vuelve a renacer una visión geopolítica con respecto
a Suramérica en general y en particular en cuanto a la región
colombiana. En esa visión geopolítica muy ligada
a la seguridad nacional de los Estados Unidos, la preocupación
central pasa a ser la problemática de seguridad. En ese contexto,
Colombia es un caso de frontera porque a su vez tiene un valor para
Estados Unidos y para Suramérica, dice.
Sugiere que Suramérica no puede dejar que la agenda de seguridad
entendida como la guerra contra el terrorismo se imponga a toda la
región, porque Colombia sería simplemente el comienzo
de una insistencia en que se incrementen los presupuestos de defensa,
se coordinen las acciones militares de los países en derredor
de los temas de seguridad y se use la mano dura.
Subraya Tokatlián que hay que descolombianizar
el caso de Colombia en el sentido de que se mire como parte de algo
más complejo y que consecuentemente requiere de una estrategia
diferente de parte del gobierno.
¿Vietnamización?
En opinión de Tokatlián, no hay un riesgo de una vietnamización
del conflicto. Si por vietnamización se entiende un involucramiento
directo y masivo y sostenido en el tiempo de tropas norteamericanas
en condiciones de combate en este país, creo que ese no es
el escenario probable, afirma.
Su sensación es que hay que entender el caso de Colombia más
como las formas de intervención indirecta post-Afganistán.
Me explico. El gobierno de Filipinas combate a la guerrilla
de Abu Sayyaf y pide que Estados Unidos envíe tropas que van
a actuar como retaguardia. Si esta estrategia no funciona, vendría
un involucramiento regional de aquellos países que quieran
una estrategia ad hoc, una coalición interventora, en la eventualidad
de un colapso institucional.
Bruce Bagley es tajante en afirmar que Colombia no es Vietnam y las
lecciones que aprendió Estados Unidos allá no va a permitir
que busque algo semejante.
Perspectivas
Juan Gabriel Tokatlián, parado desde el Cono Sur, dice que
cuando un argentino se pregunta qué es lo mejor, lo único
que puede hacer es mirar al pasado. La ventaja de Colombia es
que no tiene mucho que mirar al pasado. Su único destino es
el futuro y en esa dirección diría que ojalá
Colombia mire a Argentina para no reproducir su modelo. Si cree que
con el recetario ortodoxo, neoliberal, bajo el paraguas del Fondo
Monetario, va a lograr en el corto y mediano plazo aquella salida
que le permita ganar la lucha política, creo que comete un
gran error, expone.
Para Bruce Bagley, se vislumbran sacrificios. No será
fácil y será violento y sangriento. Los colombianos
no pueden pensar en ganar una guerra, porque no se gana simplemente
con armas. Hay que replantear el modelo económico y político
para incorporar grandes segmentos de población que no se han
sentido representados.
El nuevo escenario de guerra antidrogas
El siguiente es un conversatorio con los dos analistas sobre la
visión de Estados Unidos frente a Latinoamérica y
expresamente sobre Colombia tras los atentados del 11 de septiembre
de 2001.
Al inicio de su gobierno, George W. Bush planteaba darle mucha
prioridad a América Latina, luego del 11 de septiembre varió
esa política. ¿En dónde está hoy la
región para E.U.?
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| Bruce Bagley, profesor de Estudios Internacionales
de la Universidad de Miami (E.U.) |
Bruce Bagley: "Estados Unnido ha
perdido el enfoque sobre América Latina. En gran parte, por
los eventos del 11 de septiembre, que variaron las prioridades.
Estamos muy preocupados como país y Washington como gobierno
con el terrorismo global. América Latina no se inserta en
ese cuadro a pesar del terrorismo local colombiano. Yo creo que
en realidad esta negligencia por parte de Estados frente a América
Latina ha llevado a una crisis en la política exterior. Están
en crisis los dos pilares fundamentales de la política exterior
norteamericana: por un lado, las reformas neoliberales de mercado
no han producido frutos para muchos de los habitantes de la región.
Combinado con eso no sólo estamos viendo peligrar las aperturas
de mercado, sino también las mismas instituciones democráticas
que son el segundo pilar de la política exterior estadounidense.
Si sigue la negligencia se profundizará la crisis".
Juan Gabriel Tokatlián: "Antes
del 11 de septiembre, Washington tenía algo que podría
denominarse una política frente a México, pero jamás
articuló de una forma coherente una política frente
a América Latina. Antes del 11, incluso, hubo carencias notorias
frente a la noción respecto a la prioridad y el nivel de
diálogo con la región. Lo que hace el 11 de septiembre
es que dificulta aún más unas relaciones armónicas
y maduras. Lo que hoy prima es una mezcla de negligencia de parte
de Estados Unidos entendida por falta de preocupación de
los temas medulares para América Latina. Queriendo decir
por negligencia una verdadera pandilla encargada de la política
latinoamericana que no conoce mucho la región y que tiene
una visión obnubilada por una visceral tradición anticomunista.
Otto Reich es el que simboliza de alguna manera esto y paralelamente
lo que tenemos ahora es un problema del intento de poner una agenda
retrógada. América Latina, más que nunca, necesita
una agenda reparadora, que esté ocupada por los temas del
comercio recíproco, la lucha contra la pobreza, el modelo
de industrialización sostenible, mejoramientos de las condiciones
de gobernabilidad. Sin embargo, es retrógada porque nos está
volviendo a colocar los temas de seguridad, militares, la lucha
contra el terrorismo, que, por lo tanto, no quiere decir que no
sean problemas, pero no pueden ocupar hoy casi el centro excluyente
de la mediocre relación de Estados Unidos con Latinoamérica".
¿Y cómo entra a jugar Colombia en este nuevo contexto?
Bruce Bagley: "Colombia aparece
como una prioridad en la agenda de seguridad. Los intereses de Estados
Unidos ya no giran alrededor del narcotráfico sino de la
importancia geoestratégica, petróleo, recursos naturales
como el carbón, en ese sentido prioriza Estados Unidos la
necesidad de un Estado autoritario y capaz de movilizar la guerra
en contra de las Farc. Están dispuestos a dar en este año
fiscal que entra casi 700 millones de dólares. No son para
tratar los problemas subyacentes de las aperturas demasiado rápidas.
Me parece que el lente con que se mira a Colombia es el del terrorismo
global. No necesariamente se compagina con las mismas necesidades
del país. Colombia necesita espacio para enfrentar los conflictos
internos. Claro que hay que enfrentar la guerrilla y el aporte norteamericano
es importante, pero los Estados Unidos quieren seguir en una política
neoliberal y privatizadora. Entender el problema colombiano es insertar
el país dentro de una caja que realmente no permite conceptualizar
bien los problemas".
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| Juan Gabriel Tokalián, profesor del
Departamento de Humanidades de la Univ. San Andrés (Argentina). |
Juan Gabriel Tokatlián:
"Lo que uno percibe es que vuelve a renacer una visión
geopolítica con respecto a Suramérica en general y
en particular en cuanto a la región colombiana. En esa visión
geopolítica muy ligada a la seguridad nacional de los Estados
Unidos, la preocupación central pasa a ser la problemática
de seguridad. En ese contexto, Colombia es un caso de frontera porque
a su vez tiene un valor para Estados Unidos y para Suramérica.
Suramérica no puede dejar que la agenda de seguridad entendida
como la guerra contra el terrorismo se imponga a toda la región,
porque Colombia sería simplemente el comienzo de una insistencia
en que se incremente los presupuestos de defensa, se coordinen las
acciones militares de los países en derredor de los temas
de seguridad, se privilegie la mano dura. El caso de Colombia es
muy emblemático ya no sólo por lo que los Estados
Unidos quiere o busca, sino por lo que representa para Suramérica.
En ese contexto, el caso de Colombia es la punta del iceberg de
una región andina que está en convulsión. Hay
que descolombianizar el caso de Colombia en el sentido de que lo
miremos como parte de una cosa muchos más amplia y compleja,
que está vinculada a intereses geopolíticos más
intrincados y que hoy colocan al país en un lugar delicado,
consecuentemente requiere de una estrategia diferente de parte del
propio gobierno colombiano".
Se ha especulado que Estados Unidos va hacia una especie de
"vietnamización" en el caso colombiano. ¿Cuál
es la opinión de ustedes?
Juan Gabriel Tokatlián:
"Si por vietnamización se entiende un involucramiento
directo y masivo y sostenido en el tiempo de tropas norteamericanas
en condiciones de combate en este país, creo que ese no es
el escenario más probable. No habría condiciones internacionales
ni internas en los Estados Unidos para reproducir ese modelo. Mi
sensación es que hay que entender el caso de Colombia más
como las formas de intervención indirecta pos-Afganistán.
Me explico. El gobierno de Filipinas está combatiendo a la
guerrilla de Abu Sayyaf y pide que Estados Unidos envíe tropas
que van a actuar como retaguardia y pide una asistencia especial
en la guerra interna contra el terrorismo de Filipinas de 98 millones
de dólares. El gobierno de Georgia pide apoyo logístico
y militar para combatir a su propio fenómeno terrorista.
Yo creo que vamos a ver de qué modo se da ese aporte en el
caso colombiano, que no será con más pie de fuerza,
sino con inteligencia, recursos. Alguna vez Bruce dijo que la guerra
contra las drogas la va a pelear Estados Unidos hasta que muera
el último colombiano, la guerra contra el terrorismo la va
a pelear Estados Unidos hasta que también muera el último
colombiano. En ese sentido, lo que tenemos es este escenario de
ver cómo apoyar a gobiernos con más recursos y paralelamente
abrir una ruta alterna.
Si esta estrategia no funciona, veo un involucramiento regional
de aquellos países que quieran una estrategia ad hoc, una
coalición interventora, en la eventualidad de un colapso
institucional".
Bruce Bagley: "Colombia no
es Vietnam y las lecciones que aprendió Estados Unidos allá
no va a permitir que Estados Unidos busque convertir a Colombia
en algo semejante. Nunca. Lo que hará es apoyar el Ejército
y las Fuerzas Armadas colombianas. Exigirá contrapartidas
y ya parte de eso está dicho. Colombia tiene que recaudar
dinero a través de los impuestos para pagar su parte de esta
guerra.
Los Estados Unidos buscarán que se dediquen los esfuerzos
del gobierno a esta guerra. Otra exigencia es que si esta es una
lucha para salvar la patria, es que combatan los colombianos".
¿Cómo entra a jugar el factor del narcotráfico,
si se tiene en cuenta que ha sido prioritario de lucha para E.U.
en el pasado y ahora alimenta más que nunca el conflicto
interno?
Bruce Bagley: "Ya la preocupación
es la estabilidad institucional. El narcotráfico se ve como
problema y no se ha perdido de vista, pero ha reconocido los Estados
Unidos que se nutre la guerrilla con el narcotráfico. Con
la caída de los grandes carteles, ¿quién entra
a llenar ese vacío? Primero, los pequeños carteles
boutique, complementado con las Farc. También los paramilitares.
Los mismos logros que ha tenido Colombia, en colaboración
con los Estados Unidos, frente a los carteles, que fue positivo
porque amenazaban la estabilidad, produjeron este vacío.
Como consecuencia, se ha ido llenando con la actividad de las Farc
como de los paramilitares.
Lo que ve Estados Unidos es que la lucha contra el narcotráfico
no funciona si no elimina primero los actores principales y especialmente
las Farc. Entonces la prioridad norteamericana es que la erradicación
y la fumigación son instrumentos secundarios y es una lucha
cada vez más contrainsurgente. Hay que quitar las Farc del
proceso de intermediación. Esa es la óptica estadounidense.
Me parece que ha convenido a los Estados Unidos definir a Colombia
como parte de la lucha contra el terrorismo global. Cuando realmente
no encaja el problema colombiano en eso. Conviene a los Estados
Unidos mostrar al mundo que esto no es una cruzada norteamericana
contra la religión musulmana, que no son terroristas no sólo
los árabes y los musulmanes. La pregunta es si conviene a
Colombia. Yo creo que no. No cabe la menor duda que las Farc en
particular y aún los paramilitares utilicen el terror como
parte de su estrategia, pero no es un terrorismo de alcance global.
Llegan entonces a existir otras prioridades que se definen en Washington
y no en Colombia. Lo que el país debe hacer es definir sus
propias prioridades".
Juan Gabriel Tokatlián:
"Yo creo que cada vez hay una visión más realista
de los Estados Unidos frente a la dimensión del conflicto
colombiano. La complejidad de este fenómeno, los actores
involucrados, el lugar de las drogas en la exacerbación de
los aparatos de guerra, el fenómeno transnacional de las
drogas y su impacto en la economía interna. Me parece que
el punto fundamental es que el código en que se define ese
combate contra el terrorismo es contra el actor no contra el producto.
Ahí hay un cambio altamente significativo que, por otro lado,
es equívoco por parte de Colombia. Ahora decir, sí
aquí se libra una guerra internacional contra el terrorismo
y nosotros somos objeto de acciones terroristas y por lo tanto somos
parte de la guerra mundial, me parece que se deja ubicar el país
en un lugar muy precario porque son otros los términos y
otra la dimensión la que está en juego. No se trata
de finiquitar un negocio ilegal. Se trata de un fenómeno
transnacional mucho más complejo, donde el país puede
debilitarse aún más y ser presentado en el futuro,
antes se decía que era una narcodemocracia, ahora podría
ser un santuario del terrorismo internacional.
Estos códigos de definición los sigue teniendo Washington
y me parece que lo que hay que entender es como está cambiando
esto y no comprarse el discurso creyendo que eso dará dividendos
transitorios, o más asistencia norteamericana o más
capacidad de negociación. Lo que vemos es la imposición
de una agenda sobre Colombia y una agenda que se irá reforzando
en sus elementos más punitivos, en tanto cuanto el país
siga en guerra y no entienda que lo que necesita es paz".
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