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El día que nadie olvidará
Al primer
cargamento de escombros retirado de la zona cero a las 2:30 a.m.
del 12 de septiembre de 2001, le siguieron otros 108.836. En ellos
se han sacado 1,65 millones de toneladas, de las cuales 1,4 millones
son de concreto y otros materiales y 190.568 de acero.
La capital
del Mundo, Nueva York, conmemora el primer aniversario de los atentados
con ceremonias sencillas. La ciudad las vivirá en medio de
la cotidianidad.
Todo está listo en la Zona Cero para el acontecimiento político
y mediático que se espera sea la conmemoración de
los atentados del 11 de septiembre, aunque en los alrededores los
vecinos siguen sus actividades de todos los días.
La coexistencia entre el recuerdo y la vida cotidiana se observa
al cruzar la vía rápida de Manhattan, el West End,
y atravesar el Winter Garden, un inmenso vestíbulo que alberga
el World Finantial Center, y que desemboca en Battery Park City.
Un memorial próximo al Winter Garden, que apareció
de forma espontánea tras los atentados, se ha convertido
con el tiempo en un lugar permanente de culto y recuerdo para los
que murieron.
Ayer, un grupo de 30 japoneses depositó una ofrenda en el
memorial en recuerdo de los compatriotas que perdieron la vida en
los atentados. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, recomendó
a los neoyorquinos que independientemente de que piensen o no participar
en alguno de los actos, "tomen unos minutos para reflexionar
sobre las 2.800 vidas que fueron arrancadas por los terroristas".
"Lo más importante -agregó Bloomberg, principal
defensor de una conmemoración apolítica- no es cómo
conmemoren ese día trágico en nuestra historia, sino
lo que hacemos con nuestras mentes y cómo nos conducimos
en nuestra vida diaria". En un homenaje en recuerdo a todos
los policías de la ciudad de Nueva York fallecidos en servicio
desde 1854, se podían ver grabados en una placa de mármol
los nombres de los 34 policías que murieron ese día
cuando trataban de evacuar a los que se encontraban en las Torres
Gemelas.
Todas esas escenas se desarrollaron en medio de un ambiente de normalidad
marcado por la vida diaria, y así se ha visto por estos días
a miles de personas que caminan por el paseo que existe junto al
río Hudson.
Los edificios próximos al lugar están adornados desde
hace días con gigantescas banderas estadounidenses, ante
las que los fotógrafos colocan a algún bombero o voluntario
que participó en las tareas de rescate para uno de los miles
de reportajes de prensa que se publican en los periódicos
y revistas de todo el mundo.
Pero pese a que la cotidianidad de los habitantes en Nueva York
volvió, las medidas de seguridad aumentaron en todo el territorio
y en especial en esta ciudad. Las autoridades de Estados Unidos,
por ejemplo, elevaron por primera vez de "elevado" a "alto"
el nivel de alerta en previsión de que puedan registrarse
atentados, especialmente en el extranjero, coincidiendo con el primer
aniversario. El fiscal general John Ashcroft, junto al responsable
de la Oficina para la Seguridad Nacional, Tom Ridge y el director
del FBI, Robert Mueller, dijeron en una conferencia de prensa que
se aumentó el nivel de alerta ante la existencia de "nuevas
informaciones". Subrayó que es más probable que
los atentados se produzcan en el exterior que dentro del país,
pero siempre contra intereses estadounidenses.
Oficialmente, hoy no es fiesta y, por tanto, la ciudad funcionará
normalmente con los colegios, oficinas y establecimientos abiertos
como de costumbre, aunque en casi todos está previsto algún
acto o muestra de solidaridad. Las conmemoraciones comenzarán
al amanecer con grandes procesiones de gaiteros desde los cinco
distritos neoyorquinos para confluir al mismo tiempo en la llamada
Zona Cero, donde se derrumbaron hace un año las Torres Gemelas
causando 2.800 muertos. La ceremonia principal se llevará
a cabo a la misma hora en la que los dos aviones secuestrados se
estrellaron contra los rascacielos sin discursos políticos
de ningún tipo y marcadas por la solemnidad y el respecto
por la tragedia.
El ex alcalde Rudolph Giuliani, quien se destacó por su entereza
y liderazgo durante esos días trágicos, será
el encargado de iniciar la lectura de los nombres de todos los fallecidos,
para lo cual será ayudado por otros 197 invitados de honor.
Entre ellos se seleccionaron políticos como el secretario
de Estado, Colin Powell; senadores como Hillary Clinton; líderes
locales como el presidente del condado de El Bronx, Adolfo Carrión;
y también supervivientes de la catástrofe, como Kathleen
Stanton.
La solemnidad y emotividad de ese acto principal estará marcada
por minutos de silencio en los momentos justos cuando se estrellaron
los aviones o se derrumbaron las torres. El presidente Bush planea
conmemorar el 11 de septiembre entre los tres lugares de los atentados
-Washington, Pennsylvania y Nueva York-, y concluir la jornada con
una visita a la Zona Cero y un discurso a la nación.
EL COLOMBIANO | AFP | EFE | AP | Reuters
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