| Golpe
a líneas aéreas y turismo
El 2001 finalizó con unas pérdidas estimadas de US$12
billones en el tráfico aéreo internacional.
Más
de 200.000 empleos se perdieron, sin contar la bancarrota de importantes
aerolíneas de tradición.
Por
Lilliana Vélez
de Restrepo
Medellín
El sector aéreo culminó el 2001 con la peor pérdida
en la historia: US$12 billones en el tráfico internacional.
Si a ello se suma el tráfico doméstico, la cifra asciende
a US$18 billones, según los informes de la Asociación
Internacional de Transporte Aéreo (Iata, por sus siglas en
inglés).
La pérdida de empleos sobrepasó los 200.000 y con
ellos la bancarrota llegó a importantes aerolíneas
de tradición en el mercado como Swissair y Sabena. Los efectos
continúan. Hace poco US Airways, séptima empresa de
transporte en Estados Unidos, entró en concordato y United
Airlines indicó que podría verse obligada a imitarla
si no obtiene más concesiones salariales. Por su parte American
Airlines, la compañía más importante del mundo,
anunció en agosto un programa de reestructuración
que prevé la supresión de 7.000 empleos.
El tráfico internacional de pasajeros bajó el 3,8%
en 2001, tras un alza del 10% en 2000. En octubre de 2001, el primer
mes después de los atentados, cayó un 24% comparado
con el mismo mes del año anterior, según Iata. En
un informe titulado Estudio del Transporte Aéreo desde el
11 de septiembre, Iata explica que este año el tráfico
aéreo debería descender un 3% en relación con
2001. Pero pronostica una tendencia al alza en 2003, con un crecimiento
de 6% y luego de 4% anual hasta 2006.
David Swierenga, economista de la Asociación de Transporte
Aéreo (ATA), organismo que agrupa a las diez principales
compañías aéreas estadounidenses, no es tan
optimista. "Nuestro sector experimenta probablemente el período
más difícil de su historia y el final del túnel
sin duda no se verá, como muy temprano, antes de 2004",
señaló Swierenga.
Si bien la confianza de los pasajeros se ha recobrado, el tráfico
aéreo continúa muy por debajo de los presupuestos
debido no sólo a la recesión económica sino
a los elevados costos en los seguros y a las medidas de seguridad
que se han tenido que implementar y que aún no terminan.
El senado de Estados Unidos votó a favor de permitir a los
pilotos de líneas aéreas estadounidenses portar armas
en la cabina.
Delta Air Lines estima que por el solo factor de molestia que ocasiona
a los pasajeros las extensas requisas, este año la industria
perderá US$600 millones.
Efectos en el turismo
Las repercusiones en el turismo han sido funestas. La Organización
Mundial del Turismo (OMT) señala que la debilidad económica
y las consecuencias del 11 de septiembre provocaron que el número
de llegada de turistas en todo el mundo descendiera en 2001 un 0,6%
respecto a 2000. El bajón fue muy fuerte en Asia Meridional,
con un retroceso del 24% entre septiembre y diciembre del año
pasado, seguido de las Américas, con un descenso del 20%.
Francesco Frangialli, presidente de la OMT, considera que en la
primera mitad de 2002 la situación ha vuelto progresivamente
a la normalidad, pero advierte que aún no es completamente
favorable.
La OMT presentó en la Cumbre de la Tierra proyectos que
ayuden a reactivar el sector. "El turismo representa un 70%
de las exportaciones de servicios de los países menos adelantados,
y la cifra va en aumento como una ventaja comparativa".
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