Llanto
y dolor de un testigo
EL COLOMBIANO Guillermo León Aristizábal recuerda
lo vivido en el World Trade Center.
Fueron
19 los colombianos que perecieron hace un año en las Torres
Gemelas.
Por
Zulma Andrea Sierra
Bedoya
Medellín
Un río humano corriendo a través de una espesa cortina
de humo; el intenso olor a cables quemados, olor a catástrofe;
los gritos incensantes pidiendo auxilio... las imágenes y
sensaciones se revuelven en la mente de Guillermo León Aristizábal
e inmediatamente, se pone a llorar.
"A mí no me gusta hablar de ese tema, ni siquiera lo
toco con mi familia", confiesa entre lágrimas. Colombiano,
casado y con un hijo de 9 años, este hombre lleva la mitad
de su vida viviendo en Estados Unidos. Como trabajó 17 años
haciendo mantenimiento a las Torres Gemelas, conocía como
ninguno sus estructuras y estaba convencido de que eran invencibles.
"Cuando sentí el primer guascaso (sic) logré
avisar a mi casa y ayudé a evacuar la gente, con la idea
de regresar más tarde o al otro día. El miedo solo
lo sentí al rato cuando dijeron que habían más
aviones perdidos y cuando vi que se estaba cayendo el primer edificio.
Por debajo de esa zona están los túneles de los trenes,
las tuberías de gas y, entonces, sentí que eso iba
a explotar. Cuando cayó la primera torre yo ya estaba a tres
cuadras del lugar". Su relato, pausado y detallado revela que
en lo corrido de este año, ha tenido tiempo para reconstruir
paso a paso la tragedia, de la que salió ileso por encontrarse
en el piso 9 de la Torre 5.
"Mientras corría por las calles llenas de humo, me
golpeaba con la gente y me caía hasta que llegué a
un lugar donde podía ver con claridad y paré para
sobrellevar el susto. Al ratico la otra torre se empezó a
caer y la vi como a unas 15 cuadras de distancia". Eran las
3:00 de la tarde y se acordó de llamar de nuevo a su esposa.
Ella, temiendo lo peor, dejó a su hijo en la escuela para
que no viera las imágenes que pasaban por televisión
y, sobre todo, para evitar que preguntara por su papá.
"Mi casa queda a unas 20 millas del World Trade Center, es
decir a 40 ó 50 minutos en bus; de manera que fue mucho lo
que caminé hasta llegar a la casa como a las 7:00 de la noche.
Mi papá y mi mamá estaban de visita donde un hermano
que vive en Atlanta y lo primero que me dijo mi esposa era que los
llamara porque mi papá no iba a creer que yo estaba vivo
hasta que no hablara conmigo". Nuevamente las lágrimas
y la angustia se apoderan de este medellinense quien se negó
a encender el televisor en las semanas siguientes a los ataques.
"Yo no soy una persona que hable mucho con los vecinos, pero
supe por comentarios que algunos colombianos murieron ahí.
En total, de la gente que trabajaba conmigo en el edificio, murieron
28..." Un silencio largo. Según los datos entregados
por el consulado de Colombia en Nueva York fueron 19 los ciudadanos
colombianos que perecieron hace un año en las Torres Gemelas.
"Hoy en día la gente vive con temor. En el edificio
donde estoy trabajando ahora suena una alarma por cualquier insignificancia
y todos se alteran. Creo que yo estoy más apegado a la familia
y a las amistades". Y aunque el dolor es grande y las ganas
de recordar son pocas, Guillermo León Aristizábal
asistirá este miércoles a la ceremonia conmemorativa
"para ver qué vuelvo a sentir".
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