| Integristas
musulmanes siguen en punto de mira un año después
Los integristas musulmanes, primer objetivo de la guerra al terrorismo
que se inició el 11 de septiembre, tratan un año después
de presentar ese combate como una lucha entre los dos credos más
profesados del globo; Cristianismo e Islam.
Aseguran que únicamente fueron las víctimas propiciatorias
de un conflicto que solo tiene base religiosa y cultural, y ponen
ejemplos de actualidad, como las amenazas de EEUU de atacar a Irak
y la tensión entre Washington y Arabia Saudí.
"Tras la desaparición de la Unión Soviética,
Occidente considera simplemente que el Islam es el enemigo",
dijo a EFE Leith Shbeilat, uno de los ideólogos del integrismo
en Jordania, donde ese movimiento está legalizado y tiene
fuerte apoyo popular.
Shbeilat argumentó que "ahora (los estadounidense)
han puesto en el punto de mira al régimen de Bagdad, que
no está ni mucho menos gobernado por los islamistas pero
que se ha atrevido a decir que no al gigante norteamericano".
"*Que tiene que ver Sadam Husein (presidente iraquí)
con el Gobierno (afgano) de los talibán, si es que, además,
estos últimos tuvieron algo que ver con aquellos atentados?",
se preguntó.
Para el secretario general del Frente de Acción Islamica
(FAI, primera fuerza política jordana), Hamzeh Mansour, "es
evidente que todo lo islámico se ha convertido en el escollo
al que se enfrenta la voluntad de hegemonía de Occidente
y EU".
Mansour atribuyó a "la firmeza con que defienden sus
principios religiosos las autoridades saudies" la crisis diplomática
entre el Gobierno de Ryad y la administración norteamericana",
que recordó que "hasta ahora habían sido estrechos
aliados". Según el lider integrista jordano, "el
origen de la tensión no es otro que el rechazo de los saudies
a cambiar su sistema educativo -que privilegia la ortodoxia musulmana-
y a claudicar ante uno de los pilares del Islam, que es el rechazo
a Israel".
Denunció que "muchas instituciones y agencias de ayuda
saudíes" han sido acusadas por EU de tener vínculos
con el terrorismo, cuando lo que pretenden es "auxiliar a los
necesitados".
Encabezada por la red Al Qaida del presunto responsable de los
ataques del 11 de septiembre, Osama Bin Laden, la lista de organizaciones
acusadas en Estados Unidos de terroristas está compuesta
por 99 grupos, en su inmensa mayoría islámicas. Si
bien algunas de ellas -como la libanesa Hizbollah y las palestinas
Hamas y Jihad Islámica-, tienen una clara ideologia político-religiosa,
otras se inspiran en la fe mahometana pero su activismo armado es
más incierto.
Quince de los diecinueve terroristas que participaron en los atentados
de hace un año provenían de Arabia Saudi, lo que ha
provocado en EU un sentimiento contra ese país, que los integristas
intentan utilizar como soporte de su vieja teoria del "ineludible"
choque con Occidente.
En el caso de Irak, un posible ataque militar estadounidense al
regimen del presidente Sadam Husein también sería
visto con buenos ojos por los integristas, que contarían
con una nueva razón para propagar en el mundo musulman que
el occidental -sinónimo para ellos de Cristiandad-, está
en su contra, y fortalecer así su posición de primera
fuerza de oposición en, al menos, todos los países
arabes.
EL COLOMBIANO | EFE
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